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Sobre Nosotros

Somos una viña que queda en la playa. Tenemos la bodega de vinos en el garage de la casa, en Algarrobo. Trabajamos en familia y a pequeña escala fomentando el revelado natural de las uvas, sin intervenciones ni aditivos. Respetamos las levaduras nativas y tiempos de guarda apuntando a una interpretación pura y cristalina. Cada etiqueta la pintamos y escribimos a mano, garantía de nuestra labor 100% artesanal.


Filosofía

Somos independientes, autónomos y libres.

Todos nuestros vinos son "parcelares" o "single vineyard" pues provienen exclusivamente de un cuartel especifico de uva, sin mezclas con fruta de otros lugares, la idea es perseguir la pureza de cada varietal.

La fruta se cosecha a mano y se desgrana cuidadosamente para no romper los granos. Se deja macerar en pequeños depósitos de 500-600 kilos y se espera el inicio espontáneo de la fermentación. No existe ningún tipo de adición, nada de nada. Intentamos intervenir lo menos posible para que la uva exprese su origen y carácter, el vino se desarrolla con la "información" propia del viñedo, suelo, clima sin elementos externos que distorsionen o hagan ruido.

Los vinos se guardan en barriles de segunda mano o cubas de cemento sin epoxicar. No se clarifica, se deja al tiempo hacer lentamente la operación de sedimentar la turbidez. No se filtra para resguardar las propiedades y componentes naturales, llegando asi los vinos enteros a la botella. Vivos, únicos y felices!

Utilizamos botellas de vidrio y las tapamos con corcho natural.

Estamos comprometidos con el entorno en cada acción, mirando siempre la manera de provocar el menor impacto posible. Casi no utilizamos maquinaria pues la mayor parte de la labor es manual, no hay más motor que nuestro corazón. En lugar de megawatts para nosotros la consigna es NEGAWATTS

El vino es nuestra principal actividad y casi exclusiva fuente de ingresos, vivimos de esta ocupación fantástica de manera honesta y tranquila. Si bien no damos empleo tampoco somos una carga para la sociedad.

Las etiquetas las pintamos y escribimos una por una, siendo coherentes con la pequeña escala de la que no tenemos planes de abandonar.

Son en total 12.000 botellas por año